Más que un sitio de descanso, un camposanto o un sitio de ambiente tenebroso, el Panteón de Belén es una joya clásica de la historia de Guadalajara.

Su campo se encuentra repleto de misteriosas leyendas, apariciones de ultratumba y un pasado que se puede palpar con todos los sentidos. Un lugar en donde todo cobra vida al pasar de los años y los pasos de los visitantes. Conoce un poco más de este enigmático sitio en la temporada de Día de Muertos.

Santuario de leyendas

Su nombre correcto es el Panteón de Santa Paula y se ubica a un costado del antiguo Hospital Civil de Guadalajara. El lugar fue proyectado por el arquitecto Manuel Gómez Ibarra a solicitud de don Diego de Aranda y Carpinteiro.  El Panteón de Belén comenzó a construirse en 1787 debido a una oleada de muertes en la ciudad. En el lugar fueron construidas diversas fosas comunes que sirvieron para controlar el número de muertos. Esto debido a  las epidemias que azotaron a la ciudad en respectivos momentos.

Vista del Panteón de Belén en GuadalajaraAños después, el panteón fue rescatado y remodelado en su casi totalidad. Pasó de ser el sepulcro de los pobres y desamparados al camposanto más importante de la ciudad donde descansan ilustres jaliscienses. En la actualidad, el panteón es un museo histórico de Guadalajara. En él, se pueden encontrar 900 nichos de cantera rosa. También es común recorrer las tumbas y mausoleos majestuosos a través de recorridos turísticos. Durante un breve tiempo, fue sede de la primera Rotonda de Jaliscienses Ilustres.

Vista del panteón de Belén en GuadalajaraDe historias, lamentos y serenidades

El Panteón de Belén es un sitio repleto de historias y anécdotas que podrás escuchar de viva voz al entrar aquí. Una de las más conocidas es la de la tumba de Nachito. Un niño que tenía miedo a la oscuridad y que fue enterrado en este sitio. Se dice que el féretro fue hallado fuera de su lugar días después y totalmente abierto. Esto siguió sucediendo durante diez días hasta que los responsables del panteón decidieron colocar la tumba en un ataúd de cantera a la vista del sol. De esta manera,Nachito descansaría sin miedo. Algunos visitantes aseguran haberlo visto correr entre las tumbas además de escuchar su voz y risas.

Tumba en el Panteón de Belén en GuadalajaraComo esta y otras más, las leyendas del Panteón de Belén son únicas y dan un toque macabro al sitio. Recorrerlo es volver a sentir este pasado pero también adentrarse en un territorio sereno que produce cierta paz y serenidad a los visitantes. El ahora museo, inaugurado en 2010, es sede de diversas actividades culturales que enardecen el ambiente enigmático del lugar. El sitio se encuentra ubicado en la calle de Belén 684, colonia Centro.