De tiempos remotos, cuando las reglas eran menos estrictas, surge este platillo, los tamales de muerto eran deleite de aquellos que no veían mal comer de otro ser humano.

Los huastecos, habitantes de las regiones de VeracruzSan Luis PotosíHidalgoPueblaTamaulipas y Querétaro, tenían una peculiar forma de celebrar a la muerte, y un ritual para mantenerse lejos de ella. Cuando una persona se sentía enferma, era llevada con el “Gran Tuno”. Este curandero es un cacique que controla los elementos. Las aguas le obedecen y el sol escucha lo que le pide. El pueblo depende de sus conocimientos para manejar la vida.

 

Después de visitarlo, casi todos los enfermos vuelven sanos. Y los que no vuelven, han caído debido a un mal demasiado poderoso. No obstante, esta batalla perdida no ha sido en vano.

La macabra receta de los tamales de muerto

El Gran Tuno lava los pies del  muerto y pide a los familiares que usen esa agua para preparar los tamales que se repartirán en el velorio. Mientras se bate la masa, debe añadirse un poco de ceniza. Esto con el fin de recordar que del polvo venimos y al polvo volveremos.

Quien coma de esos tamales, no enfermará de lo mismo que padeció el difunto. Mientras se realiza el velorio y se comen los tamales, se recibe parte de la esencia del muerto. Así les permitirá conservar la vida, alejar las enfermedades y otros males del cuerpo y del alma.

Maíz azul

Seguramente no tienes ganas de probar estos tamales. No cualquiera lo haría. Sin embargo, lo más probable es que estos tamales reciban su nombre debido a que son elaborados con masa de maíz azul. El nombre sería poco más que una inofensiva broma un tanto macabra.

Un delicioso platillo típico de Querétaro que vale la pena probar, si te atreves…